Internet,
llega a nuestro mundo, para cambiarlo por completo. Cuando recién llega esta
nueva modalidad, que hace parte del desarrollo de muchos países y que sirve
también como herramienta para muchas empresas y personas, nos damos cuenta, que
su principal función es: facilitarle la vida a todas aquellas personas que
recuren a ella. El autor del libro ¿Qué
está haciendo Internet con nuestras mentes? nos dice: “la web ha sido un
regalo del cielo para mí como escritor. Investigaciones que anteriormente
requerían días por las estanterías de hemerotecas o bibliotecas pueden hacerse
ahora en cuestión de minutos. Unas pocas búsquedas en Google, algunos clics
rápidos en hipervínculos, y ya tengo el dato definitivo o la cita provechosa
que estaba buscando. No podría ni empezar a contabilizar las horas o los litros
de gasolina que me ha ahorrado la Web. Utilizo mi explorador para pagar
facturas, organizar mis reuniones, reservar billetes de avión y habitaciones de
hotel, renovar mi carné de conducir, enviar invitaciones y tarjetas de
felicitación” (Carr, 2011) .
Por esto mismo, Internet ha sido una herramienta que nos ha llevado al
sedentarismo, debido a que todo lo hace, también, nos ha llevado a depender de
éste sistema todo el tiempo, ya que todo lo encuentra y es el medio de
comunicación más usado en el mundo.
Entonces,
la pregunta es: ¿Internet es bueno o malo? Para las personas que nacieron en
una época donde no existía el Internet, se dieron cuenta de cómo el Internet
poco a poco iba cogiendo fuerza en el mundo y cómo iba transformando a las
personas, que hacían uso de éste. Antiguamente, las personas tendían a leer
muchos más cuentos, fábulas, novelas, escritos, etc. También, al realizar una
investigación, recurrían a la biblioteca y a los libros. Actualmente, las
personas ya no recurren a lecturas, ni a textos como tal, sino que cada cosa la
leen y la bajan por Internet. Pero, no es una lectura profunda la que hacen los
nuevos navegadores de la Web, la nueva generación (los que nacieron, cuando ya
existía internet) leen los resúmenes y hasta absorben algunas frases, es decir,
que en la actualidad ya no existe una lectura lineal.
En
la página de internet de EL PAÍS “Mod cuenta por correo electrónico que
meditó sus respuestas desde una cabaña sin conexión a Internet que alquiló al
norte de Nueva York para leer y escribir sin interrupciones ni tentaciones
digitales. Ya lo advertía el periodista Nicholas Carr en Superficiales.
¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?(Taurus),
“la Red atrae nuestra atención solo para dispersarla. Nos centramos intensamente
en el medio, en la pantalla, pero nos distrae el fuego graneado de mensajes y
estímulos que compiten entre sí por atraer nuestra atención””. (CULTURA.ELPAIS.COM,
2012) .
Notablemente, vemos que internet de una u otra forma ha sido perjudicial para
las personas (sin dejar a un lado sus ventajas y su gran potencial para ayudar
a la humanidad) hasta el punto de tener que viajar a cierto destino donde no
exista la Web, para poder concentrarse, tener una lectura lineal y dejar de
depender de éste.